“Mi visita a la Universidad de Talca fue una experiencia muy edificante”


DESTACADO COMPOSITOR Y ACADÉMICO, AURELIO TELLO

El investigador peruano, radicado en México, elogió al coro universitario y destacó la importancia de interpretar música patrimonial y de hacer investigación en esta área.

La necesidad de profundizar y ampliar la investigación en torno al patrimonio musical latinoamericano enfatizó el reconocido director de coro, compositor e investigador peruano, radicado en México, Aurelio Tello. Esta personalidad de la música en el continente destacó al mismo tiempo la urgencia de preservar y difundir esa riqueza cultural.

Tello, quien calificó su visita a la UTALCA como “una experiencia muy edificante”, impartió un seminario de música coral colonial, incluido en los proyectos de desarrollo de la Escuela de Música. “Hay mucho que estudiar porque ese patrimonio es muy vasto y se remonta a los primeros años de América colombina, en el siglo XVI”, recalcó y como ejemplo se refirió a los grandes acervos catedralicios y también parroquiales. A estas colecciones sumó el aporte del siglo XIX con la contribución de músicos locales que reflejan la vida cultural y social del continente en etapas como la transición de la colonia a la independencia y el nacimiento de las repúblicas.

De igual modo destacó que América Latina tuvo una voz muy poderosa en el siglo XX, sobre todo en los años 50 y 60, con el surgimiento “de músicos emblemáticos como Carlos Chávez, Silvestre Revueltas, Domingo Santa Cruz, Alberto Ginastera que expresan esa vertiente creativa de la música sinfónica de América Latina”. 

El investigador mencionó también de forma especial los acervos musicales populares, que a su juicio son un patrimonio intangible difícil de preservar: “no hay manera de atrapar cómo se golpea una guitarra, como se raspa un violín, como se sopla una flauta, como se emite una voz y en eso está lo particular de cada pueblo, de cada país”.

“Esta riqueza plantea la necesidad de un trabajo profundo de investigación, de recopilación, de preservación, de difusión. Han trabajado Investigadores pero por la vastedad del material no ha sido una tarea suficiente”, dijo y añadió que pese a esfuerzos de algunas universidades e instituciones culturales, “hace falta ejércitos de investigadores”.

En esa dirección, expresó la conveniencia de despertar en los estudiantes la vocación por investigar y, además, que las comunidades preserven su música, “que no dejen de tocarla y que, por muy modernos que quieran ser, no olviden que hay raíces por las cuales los pueblos adquieren identidad. No hay ningún pueblo sin historia”.

A su juicio las nuevas herramientas tecnológicas facilitan la preservación de la memoria y afirmó que hay una cantidad de recursos que pueden ayudar en esa tarea.

Con el Coro

Tello trabajó con el Coro de la Universidad de Talca, constituido por estudiantes de la carrera de Interpretación y Docencia Musical. “Es un coro fresco, en el que vi gran receptividad por expresiones musicales del pasado”. En ese sentido, destacó la oportunidad de abordar con esta agrupación algunas obras religiosas, incluso canciones en lenguas romances introducidas en las liturgias, donde se encuentra el fundamento del folclor. Destacó también la interpretación de una pieza en lengua quechua, “que refleja de qué manera nuestras lenguas nativas fueron entroncándose con la tradición occidental, como parte de la hibridación cultural”.

Resumiendo su opinión, Aurelio Tello dijo que su “visita a la Universidad de Talca fue una experiencia muy edificante, creo que para todos. Para mí porque este es un repertorio que yo trabajo con grupos especializados en México en la ejecución de música antigua. Venir a hacer eso con estudiantes, ha sido una muy buena y enriquecedora experiencia, para mí en la medida en que me ha permitido enseñar, trabajar con grupos menos expertos, pero receptivos y dispuestos a aprender. Y para ellos porque se ha ampliado sus horizontes hacia otros campos de la música que no son los convencionales en una escuela”.

Según su apreciación, los estudiantes han valorado la música que se gestó en América colonial “y yo creo que la van a incorporar a sus experiencias y preocupaciones como músicos”.