Música y arte son claves en la formación personal


AFIRMAN DOCENTES DE LA UTALCA

La práctica y el estudio de estas disciplinas, fortalecen la responsabilidad, el trabajo en equipo y refuerzan la concentración y autoestima de los jóvenes.

Educadores y artistas con experiencia en proyectos destinados al público infantil y juvenil concuerdan en que existe una relación directa entre formar parte de un grupo musical o acercarse a las artes visuales y mejorar sustancialmente el aprendizaje.

El director de la Orquesta Juvenil de la Universidad de Talca, Américo Giusti, con vasta trayectoria en formación de orquestas juveniles e infantiles, entre las cuales destaca la reconocida Orquesta de Curanilahue, defiende esta postura: “Cuando un niño toma un instrumento, aprende que si hace el ejercicio, si trabaja, las cosas resultan, de lo contrario fracasará. Quienes estudian música aprenden el valor del esfuerzo individual y cuando participan de una orquesta, conoce las responsabilidades del trabajo en conjunto, de las jerarquías internas y el trabajo en equipo”.

La psicóloga Doris Méndez, académica de la Facultad de Psicología de la Universidad de Talca, explica que existen estudios que demuestran que la música desarrolla habilidades cognitivas y no cognitivas. “Dentro de las primeras, se ha visto que favorece el aprendizaje, sobre todo si el estudio de la música se desarrolla en la experiencia individual que requiere cierta disciplina para ir avanzando en el conocimiento del instrumento y también cuando el intérprete es parte de una orquesta”.

Dentro de las habilidades no cognitivas, la profesional mencionó las destrezas sociales, como el trabajo en equipo, la coordinación dentro de la orquesta y el asumir posiciones que indican una cierta jerarquía, con un reconocimiento de la autoridad y de un orden.

SUPERACIÓN INTEGRAL

La reconocida directora coral, Mirta Bustamante, entre cuyos proyectos exitosos está la creación del Coro de Niños de la Universidad de Talca; recalca la incidencia del estudio y la práctica musical en la formación de valores como disciplina, respeto por sus pares y el mejoramiento de la autoestima: “Los niños desarrollan la personalidad y los proyectos masivos, como coros y orquestas, favorecen la integración social. Además, hay estudios que demuestran que también mejoran los resultados académicos y muchos llegan a ser los primeros del curso”.

La docente destaca, sobre todo, los efectos de la música en el desarrollo intelectual y asegura que quienes participan en actividades ligadas a la práctica de algún instrumento o disciplina musical, mejoran su capacidad de memoria, la habilidad para resolver problemas matemáticos y de razonamiento, desarrollando además la creatividad.

Dichos aspectos han sido considerados para fortalecer el Conservatorio de Música de la Universidad de Talca, impulsando un fondo de becas para estudio de instrumentos de viento y percusión que beneficiará a niños de diversas escuelas. 

Además, la casa de estudios se encarga de apoyar la formación de coros en numerosos establecimientos básicos y medios. Según Mirta Bustamante, esos trabajos son una importante forma de aportar a la calidad de la educación dijo.

Quien también da cuenta los positivos efectos que las artes tienen sobre los menores es Solange Navarrete, directora de la Orquesta Juvenil de la Fundación Rutten, y profesora de la Escuela de Música de la UTALCA. La académica destaca que durante su gestión ha observado que los niños de la agrupación, muchos de los cuales viven en el sector de Carlos Trupp, tienen una mayor autoestima. “Se sienten identificados con la orquesta y orgullosos de tocar un instrumento”.

ARTES VISUALES

No sólo la música parece tener una influencia favorable en la formación de niños y jóvenes, también hay experiencias en el ámbito de la plástica. La artista y académica Patricia Maldonado dirige talleres de pintura, escultura y otras manifestaciones del arte visual para adultos y niños, muchos de ellos de sectores vulnerables. “Al principio es una labor dura porque ellos tienen un comportamiento difícil, ya que en su entorno nunca tienen espacio para su desarrollo. Pero entre estos niños han salido estudiantes universitarios”, destacó.

En base a su experiencia, afirmó que existe mucho talento entre sus alumnos, quienes se esfuerzan más en sus estudios para poder ir al taller como un premio. “Me deja muy satisfecha y contenta este trabajo y puedo decir que el arte ayuda al desarrollo de sensibilidades y a la formación integral de las personas. Veo que manifestaciones como la pintura, la música, la literatura y el teatro, abren un mundo distinto y ayudan a adquirir una visión diferente del mundo”, enfatizó.