“Es el reconocimiento más grande que he recibido”


FOLCLORISTA MARGOT LOYOLA TRAS RECIBIR LA MEDALLA AL MÉRITO ABATE MOLINA

Nuestra universidad otorgó el galardón a la intérprete, compositora, docente e investigadora maulina, por su notable aporte en el rescate y preservación de expresiones musicales que son parte del patrimonio regional y nacional.

“Es el más grande reconocimiento que he recibido en mi vida, el más sentido, el más profundo, el más chileno, el más verdadero. No sé qué voy a tener que hacer para merecer todo esto”. Con voz enérgica y emoción, la destacada folclorista e investigadora, Margot Loyola, agradeció la distinción que le otorgó nuestra Universidad, que la homenajeó por dedicar su vida a rescatar la música, costumbres y tradiciones del Chile insular y continental.

A la ceremonia de reconocimiento —en el auditorio del Centro de Extensión de Santiago— asistió el rector Álvaro Rojas; el presidente de la Junta Directiva, Jorge Awad; la esposa de rector, Clarita Henríquez de Rojas; Sonia Montecino, Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales (2013); y el folclorista Osvaldo Cádiz, cónyuge de Margot Loyola.

“Lo que he hecho ha sido mi vida. Por lo tanto, que me premien por vivir no es necesario, y más todavía una universidad de mi tierra”, expresó la artista oriunda de Linares.

La entrega del reconocimiento institucional se realizó ante la masiva audiencia donde el homenaje fue amenizado con cuecas y tonadas. 

Según reconoció la propia compositora y docente maulina —de 95 años de edad— su amor por la música surgió en ella desde el vientre materno. “Nací con eso”, declaró orgullosa.

Legado

Pese a su vasta trayectoria, Loyola dijo que recién está dimensionando la magnitud de su trabajo. En la U. de Chile realizó durante años las Escuelas de Temporada, también desarrolló una importante labor docente en la U. Católica, y luego en la U. Arturo Prat de Iquique.

“Estoy reconociéndome ahora. Veo que algunas cositas he hecho, entonces estoy estudiándome y pensando qué es lo que me falta y me falta mucho y ustedes me tienen que ayudar”, declaró.

Como parte de esa tarea, la artista hizo un llamado a las nuevas generaciones a valorar sus raíces y el folclor. “Así nos conocemos, nos estudiamos y pensamos cuánto nos falta y proponernos que eso que nos falta lo veamos antes de morir”, aseveró.

Para profundizar esos lazos, Margot Loyola aconsejó a los jóvenes “que sientan la patria, la tierra de Chile, el país más hermoso del mundo”.

Ese amor por lo propio, por la tierra, fue lo que según explicó el rector Álvaro Rojas llevó a la Corporación a otorgarle este reconocimiento.
“Margot Loyola es Chile, es como premiar a Chile.

Ella interpreta lo más propio de nuestras tradiciones, con una tarea titánica: difundir lo propio que es más difícil que difundir lo ajeno, con un trabajo ordenado, sistemático, de alto nivel, ella ha podido rescatar lo mejor de nuestro ethos cultural”, dijo.

En ese sentido, la autoridad agregó que el rol de una universidad pública y regional es también reconocer a los grandes próceres que contribuyen a conformar la nación. 

“Y con este reconocimiento se hace justicia no solo con ella, sino con lo que es genuino y propio de nuestra identidad nacional”, afirmó el rector Rojas, quien hizo entrega de la Medalla en compañía del presidente de la Junta Directiva, Jorge Awad.

Emblema Viviente

La encargada de destacar el legado de la artista fue Sonia Montecino, Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales (2013) , quien afirmó que el aporte fundamental de Margot Loyola es haber rescatado la ‘vieja chilenidad’
“Junto con ser una intérprete es una investigadora, una profesora y una maestra. Y eso significa que hay una transmisión transgeneracional de todos sus conocimientos que no los guardó”, planteó.

Añadió que otro atributo de la artista es que supo valorar la identidad cultural del país. “Nos está hablando constantemente de la pregunta por lo chileno, qué es lo que somos. Ella lo que ha hecho a lo largo de su vida es este camino, este recorrido por tratar de leernos, descifrarnos, y tratar de decirnos, por lo que ella es un emblema viviente de una parte potente de la cultura chilena de la que muchas veces nos olvidamos”, remarcó.