El jazz invadió el auditorio de música


CLÍNICA CON GENE AITKEN, EXPERTO DE NIVEL MUNDIAL

Este taller fue una de varias actividades con destacados maestros internacionales que visitaron nuestra universidad en los últimos días.

Sonidos característicos del jazz se apoderaron de la Escuela de Música, durante una clínica para estudiantes de Interpretación y Docencia Musical que realizó Gene Aitken, destacado director, compositor y productor musical estadounidense quien en 1985 fue nominado al Grammy. 

El maestro visitante vino con una delegación de la Embajada de su país para hacer entrega de una importante donación de partituras. Es considerado uno de los más dinámicos profesores de jazz del mundo y un visionario en la difusión de la música y el uso de la tecnología computacional.

Con sus instrumentos de cuerdas, viento y percusión —en menos de tres horas— los estudiantes traspasaron los esquemas de la música docta y, bajo la dirección de Aitken, incursionaron en la forma de arte musical que nació en Estados Unidos a fines de 1800, y que hoy está extendida a todo el mundo.

El experto, quien desarrolla actividades en distintos lugares del planeta, hizo un alto entre sus compromisos en el Líbano y China para venir por primera vez a Latinoamérica a dictar clínicas de jazz en Chile. Aitken además es productor de eventos educativos, lo que lo ha llevado a recorrer el mundo, incluyendo Jordania, Siria, Afganistán, Irak, Nepal, entre otras naciones. En 2011, y bajo la beca Fulbright del Departamento de Estado de EE.UU., viajó a China para colaborar con la U. de Fu-Jen en el desarrollo de su malla curricular. Asimismo fue director del programa de jazz de la Universidad del Norte de Colorado durante 27 años. 

“Me encantó venir, aunque está un poco lejos. Me gustó mucho el lugar y los estudiantes de la Universidad de Talca, que son maravillosos”, dijo. También destacó la rápida adaptación de éstos, lo que permitió que en pocos minutos lograran muy buenos resultados desde el punto de vista jazzístico. “Aquí los profesores son muy buenos”, afirmó y admitió que espera volver.

El agregado cultural adjunto de esa Embajada, Jonathan Wolfington, aseguró estar muy contento con la interacción entre Aitken y los estudiantes y resaltó que los músicos hablan un idioma universal. Añadió que la Embajada está abierta para seguir colaborando. “Ya estamos conversando sobre armar un concierto el año que viene”, expresó.

Gusto por el Jazz

En tanto, la académica de la Escuela de Música, Mirta Bustamante, manifestó que aun cuando en la carrera está enfocada en lo clásico, a los alumnos les gusta el jazz. “Ojalá podamos encontrar un espacio para hace algo porque es un género que trasciende a todos los puntos del planeta y a todos los géneros musicales, tanto folclórico como popular y docto. Y nos gustaría mucho que nos vinieran a ayudar y montáramos esas partituras estupendas que nos regalaron”.

La docente agradeció el aporte y recordó que éste surgió hace dos años cuando esa Embajada trajo a un grupo Gospel. “Y todos quedaron muy contentos con la actividad que se realizó junto al coro. El encargado de prensa y cultura de entonces, Gary Keith, quedó de enviarnos partituras, pero lamentablemente hace poco falleció. Sin embargo, la especialista en cultura de la Embajada, Sandra Perroni, cumplió el encargo que él le dejó y vino con un cargamento de partituras y con Gene Aitken”, relató.

Para Perroni, la entrega de la música seleccionada por Aitken, y el taller de jazz, representan una misión cumplida. También resaltó el interés de los estudiantes. “Me encanta su entusiasmo, no se movieron, participaron, tuvieron buena disposición, lo encontré fascinante”. Agregó que está pendiente la entrega de partituras para el coro. 

Cobos y Tello

Otro gran maestro que vino a reforzar el trabajo formativo de los alumnos es Patricio Cobos, chileno residente en Estados Unidos, quien dictó clases magistrales en forma individual y colectiva. También ensayó con la Orquesta Juvenil de nuestra Universidad.

“Ha sido una revelación conocer cómo ha progresado el nivel de los estudiantes desde la última vez que estuve aquí, hace siete años. Entonces los alumnos eran ‘alumnitos’ y ahora son los más avanzados de la Escuela. El nivel ha sido verdaderamente revelador”, opinó.

En tanto, los estudiantes de la mención vocal tuvieron la oportunidad de trabajar durante cuatro días con el director coral, investigador, musicólogo y compositor peruano radicado en México, Aurelio Tello, quien impartió un seminario de música coral colonial.

El docente René Peñaloza, director del Coro de esta Universidad, resaltó la presencia del maestro Tello, a quien calificó como una autoridad en la investigación musical. “Además graba discos, tiene una agrupación coral, ha obtenido muchos premios y es un privilegio que un maestro de su talla venga a trabajar con los estudiantes”, enfatizó.

Para completar el panorama, los profesores Marcela Bianchi, de flauta traversa; Alejandro Tagle, de violonchelo y Pablo Morales, de piano, ofrecieron un concierto de música de cámara, en la sala “Abate Molina”, como parte de los compromisos del Convenio de Desempeño entre nuestra Casa de Estudios y el Ministerio de Educación.