Festival reunió a orquestas infantiles y juveniles de la región



La fiesta de la música se realizó en el Teatro Regional del Maule y reunió a más de 280 filarmónicos de distintos colegios de la región.

Linares, San Javier, Molina, San Rafael, Pelarco y Talca son las comunas que albergan a los doscientos ochenta jóvenes artistas que el sábado se dieron cita en el Teatro Regional del Maule (TRM) para mostrar que la música está al alcance de todos.

El II Festival de Orquestas Infantiles y Juveniles del Maule fue organizado por la Universidad de Talca y contó con el apoyo del Ministerio de Educación a través del Convenio de Desempeño en Humanidades, Artes y Ciencias Sociales, suscrito con la casa de estudios maulina.

“Este festival ha sido una jornada de todo el día. En la mañana los niños participaron de una Master Class de cuerdas y vientos, y tuvimos una reunión técnica con los directores y coordinadores de las orquestas, donde nos dieron a conocer sus necesidades, sugerencias y problemas”, señaló Mirta Bustamante, directora de la Escuela de Música de la Universidad de Talca. 

Uno de los músicos a cargo de realizar una de las master class fue el propio Director de la Orquesta Sinfónico Juvenil de la UTalca, el violinista Patricio Cobos quien destacó la participación de los niños y jóvenes en la clase.

“Básicamente revisamos las fundamentales del uso del arco, así todos podían participar al mismo nivel y quizás con diferentes habilidades motoras pero todos en cuerdas al aire, sin usar la mano izquierda. Hicimos cosas que les gustaron mucho y los chicos se portaron muy bien, fueron muy atentos y disciplinados así que fue prolífico”, agregó el Director.

Uno de los objetivos de estas clases era apoyar a los estudiantes de las distintas instituciones y motivarlos a seguir trabajando con sus instrumentos, algo que agradecieron los jóvenes.

“La Master Class fue muy interesante porque hay detalles que uno olvida y es bueno volverlo a recordar porque son técnicas primordiales en la ejecución del instrumento”, dijo Catalina Sandoval, violoncellista de la Orquesta del Liceo Santa Marta. 

Apoyo a la música

Durante su discurso inaugural, Mirta Bustamante –que ha sido una de las impulsoras del movimiento artístico en la región- señaló que aún existe el paradigma que plantea que ciertos estratos socioculturales no pueden acceder a interpretar o no disfrutan este tipo de música clásica o de orquesta. Pero jornadas como la que se realizó el sábado –plantea- demuestran que esta situación ha cambiado, gracias al “apoyo de políticas públicas orientadas a fomentar la cultura y el desarrollo social”, entre otras cosas.

El apoyo de los establecimientos educacionales, equipos administrativos, municipios, empresas y también de los propios padres y profesores es algo que la académica destacó y agradeció. Sin estos actores no sería posible que cerca de 18 mil niños y jóvenes estudien un instrumento en nuestro país, según señaló. 

Hábitos

Según comentó Bustamante, estudios a nivel internacional demuestran las bondades que tiene el que los niños se dediquen a la ejecución de un instrumento. Ejemplo de ello, dijo, sería la propia Orquesta de Curanilahue, que abrió las puertas a que muchos niños de la comuna ubicada en la Región del Bío Bío, accedieran a la Educación Superior.

“Las niñas se sacrifican harto para ensayar, perseveran y están enamoradas de la música así que tenemos que apoyarlas. Con estas actividades, con la música ellas generan hábitos, la disciplina, el amor al arte, el esfuerzo y la perseverancia porque se levantan temprano y pasan horas ensayando. Estos valores van a estar presentes en ellas toda la vida”, destacó Sor Carla Peña, docente del Liceo Santa Marta de Talca.