Orquesta Sinfónica Juvenil ofreció magistral concierto en Cauquenes



CIERRE DEL MES DE ANIVERSARIO


El director del Campus Linares, Sergio Yáñez, fue el gestor de esta presentación de la que solo hubo elogios. Más de 80 jóvenes músicos participaron en el programa.

Un concierto inédito tuvo Cauquenes, hasta donde llegó por primera vez la Orquesta Sinfónica Juvenil de la Universidad de Talca para tributar su homenaje musical a los 273° años de la ciudad. El escenario elegido fue la más que centenaria iglesia de San Alfonso, que volvió a lucir su esplendor tras su restauración post terremoto.

El público siguió con atención los acordes y las explicaciones previas del maestro, Patricio Cobos, para facilitar la comprensión del repertorio: la Obertura Riezi, de Richard Wagner; Variaciones sobre un tema de Haydn, de Johannes Brahms; Noche en el Monte Calvo, de Mussorgsky; Sheherezade, de Rimsky-Korsakov y finalmente West Side Story, de Leonard Berstein.

La actividad se concretó por gestiones que realizó el director del Campus Linares de la Universidad de Talca, Sergio Yáñez, ante el alcalde de Cauquenes, Juan Carlos Muñoz, a quien representó el administrador municipal, Alejandro Fernández. 

“Es un regalo para la gente de Cauquenes este tipo de música y este espectáculo (…) Nuestras felicitaciones a la Orquesta Sinfónica Juvenil de la Universidad de Talca por este presente maravilloso con el que cerramos nuestro mes aniversario”, dijo Fernández.

Para Sergio Yáñez, quien recordó sus vínculos familiares en Cauquenes, afirmó que el concierto “fue una presentación magna” y un aporte como universidad pública. Sostuvo que la orquesta “está tocando de maravillas” y es “una de las mejores orquestas juveniles de Chile”. 

“Nos vamos muy contentos, hemos tenido una concurrencia muy alta, creo que el público asistente ha sabido apreciar el sacrificio de los jóvenes, todos estudiantes que con mucha perseverancia, dedicación y trabajo nos permiten disfrutar de sus talentos”, enfatizó.

También el decano de la Facultad de Arquitectura, Música y Diseño, Américo Giusti, destacó el desempeño de los músicos utalinos, de los que dijo sentirse muy orgulloso. 

“Se ha producido una sensación muy extraña en el sentido de cómo confluyen tantas voluntades, tantos profesores, tantos estudiantes, para lograr esta gran orquesta, y especialmente porque son jóvenes, son dueños de lo emotivo, llegan al espíritu de uno. Realmente creo que tener esta orquesta es un orgullo para cada uno de los integrantes de la Universidad de Talca y ojalá todos lo puedan percibir de esa forma”, expresó.

De acuerdo a la experiencia del maestro Cobos, tocar en una iglesia no es fácil porque hay una reverberación más allá de la que hay en una sala de conciertos. “Sin embargo, tiene bondades muy grandes, el sonido es muy glorioso en muchos sentidos. Cuando suena toda la orquesta es un sonido maravilloso y gusta, y es muy a propósito de las obras que tocamos”. 

Coincidentemente con las demás opiniones, el director afirmó que los músicos de la orquesta son jóvenes muy entusiastas, que tocan con mucha disciplina y dedicación que uno siente y el público también”. Dijo además que le gustó hablar a los asistentes, a quienes apreció como “muy receptivos”.

La satisfacción del público quedó expresada en la voz de Lía Moya: “se trató de una presentación preciosa, algo que no se da mucho en Cauquenes y que merecía más público”, afirmó y observó que “los jóvenes parecían envueltos en la música”.